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| Imagen de StreetView de Google Maps |
- La primera es el Internet Archive, a través del servicio Wayback Machine, que conserva una copia del sitio tal como lucía en diciembre de 2014:
🔗 https://web.archive.org/web/20141218141635/http://casadelartista.com.mx/
Allí puede verse la imagen de lo que fue, aunque sin su completa funcionalidad. Es una imagen congelada en el tiempo, pero con valor testimonial.
- La segunda, más viva y en movimiento, es este blog.
Cuando el proyecto cerró, Miguel asumió una responsabilidad que nadie solicitó, pero que el corazón le dictó: conservar el archivo. No como museo estático, sino como testimonio vivo.
Parte del contenido del antiguo servidor WordPress donde se hospedaba fue recuperado y se mantiene en este blog. Sí, algunos enlaces siguen apuntando a dominios que ya no existen; otros llevaban a sitios personales de creadores, a cuentas de Tumblr, a galerías de Flickr. Son huellas de una época, caminos que alguna vez llevaron a alguna parte. Pero lo esencial está aquí: más de la mitad del contenido original, preservado como testimonio.
Un archivo con propósito. Las obras que aquí se muestran forman parte de ese acervo. Corresponden a registros y desarrollos realizados por Miguel Espino durante su participación en el proyecto, así como a su labor de administración de ambos sitios web. Pero es importante subrayarlo: los derechos de las obras pertenecen a sus respectivos autores.Este espacio no tiene fines de lucro. No busca revivir lo que fue, ni reemplazarlo. Su propósito es más humilde y, a la vez, más profundo: ser un recordatorio, un homenaje, una constancia de que la Casa del Artista existió, de que hubo personas que crearon, compartieron y construyeron comunidad.
Memoria en movimiento: Hoy, este blog es una especie de archivo, sí, pero también es una declaración: la memoria no es solo guardar, es mostrar. Es tender un puente entre lo que fuimos y lo que vendrá. Para quienes formaron parte de aquel sueño, esto será quizás un espejo. Para quienes lleguen por primera vez, una puerta de entrada a algo que ya no está, pero cuya huella merece permanecer. La Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín cerró en 2015. Pero no del todo, pues aquí sigue y se mantiene.



