| Duración. La muestra del artista lagunero Henry Reyes permanecerá abierta al público durante más de un mes en Cacto. |
- Catharsis.
- Hoy a las 7:00 de la noche.
- En la Galería Cacto de la Casa del Artista.
| Duración. La muestra del artista lagunero Henry Reyes permanecerá abierta al público durante más de un mes en Cacto. |
| CACTO Casa del Artista Colón Torreón |
Grabado, pintura, acuarela, fotografía, escultura, joyería y arte objeto, es parte de la oferta que se ofrecerá en este bazar navideño.
Los precios van desde los cien pesos y los visitantes podrán escoger entre una gran variedad de piezas originales y de muy buena factura.
Con la finalidad de crear la cultura del coleccionismo entre el público de la región, una veintena de artistas laguneros presentará sus obras en el estacionamiento de la galería ubicada en la esquina de la Colón y Juárez.
Muchos de los creadores que trabajan en la Casa del Artista, han incluso establecido sistemas de crédito con los compradores, para promover el arte como una opción de regalo en temporada navideña.
Miguel Espino, Sergio Pérez Corrella, Fredy Peniche, María Estela Morales, Oswaldo Luévano, y Enrique Leal, hacen parte de los artistas que estarán ofreciendo su obra durante el bazar navideño 2014.
Uno de los objetivos explicó el director de CACTO, Sergio Pérez, es empezar a realizar un espacio permanente dedicado a la venta de obra los sábados que tendrán lugar en el paseo peatonal del Moreleando.
Cortesía: Nancy Méndez Lozano / Milenio Torreón
| FotoFest Torreón 2014 |
| Invitación a la exposición fotográfica de Miguel Espino |
Miguel participa en el mes del Migrante que se celebra en septiembre, como parte de su proyecto Paso Libre por la Laguna, que junto con él participa la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín como Centro de Acopio de bienes útiles para los migrantes, los cuales tienen como destino el Centro de Día Juan Torres Fraire, y que tiene como campaña la sensibilización de la sociedad para acoger hospitalariamente a los migrantes nacionales y extranjeros, en apoyo a la campaña de la Universidad Iberoamericana Torreón “Por una cultura de hospitalidad”.
Miguel Espino nos mencionó al respecto:
Desplazados, son todas las personas que por alguna circunstancia han sido movidas de su lugar, de su comodidad, de su bienestar; quienes al entrar en contacto con un entorno diferente se sienten inadaptados, vulnerables.
“Los desplazados” no es más que la búsqueda de mostrar al espectador las condiciones y riesgos que pasan los migrantes en su camino por La Laguna, parte de un largo andar hacia su sueño, camino en el que podemos colaborar con nuestro apoyo.
Como el tren requiere a las vías, el apoyo requiere a la conciencia. Desde hace algún tiempo, instituciones como la Compañía de Jesús han sumado esfuerzos para atender a los migrantes, los proyectos están puestos y muchas otras organizaciones e individuos trabajan para su beneficio.
La conciencia y el apoyo de la ciudadanía es lo que ha hecho falta en este trabajo colectivo. No basta con ignorar el fenómeno social, se requiere de la preocupación por ellos, pero sobretodo del sentido de responsabilidad humana.
Miles de personas cruzan anualmente la frontera. Son seres humanos que tienen el derecho a buscar una mejor oportunidad de vida, para ellos y su familia. Su búsqueda es la supervivencia, ya que su propio ento rno se lo ha negado debido a la falta de oportunidades, a la delincuencia, la violencia y la economía. Los llamamos problema… pero son la consecuencia de la corrupción de nuestro sistema.
Al final de cuentas, NADIE ES ILEGAL, no?
Desde los 6 años radica en la ciudad de Torreón, de pequeño siempre estaba dibujando sus ideas, su trabajo llama la atención de diferentes críticos de arte ya que exterioriza trabajos muy intensos.
Desde pequeño, Agustín Castillo, sintió una gran atracción por el arte, disfrutaba de crear cualquier elemento que lo representara.Páginas de Contacto con el creador Agustín Castillo:
Cortesía: Nancy Méndez Lozano / Milenio Torreón
Gran pérdida. El escultor lagunero Rogelio Madero, autor de la obra El Manto de la Virgen, ubicado al oriente de Torreón, murió el pasado jueves a los 78 años de edad. |
Como tratamiento para reconstruir el imaginario, varios grupos de la sociedad civil reaccionaron para invitar a la gente a retomar las calles y las plazas, uno de ellos fue el colectivo f/Laguna, quienes desde la imagen, han contagiado de optimismo a miles de personas de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo.
Armados con cámaras, luces, chalecos llenos de baterías y un estudio portátil, más de una docena de fotógrafos inició un proyecto para invitar a los laguneros a tomar las calles, gritar a los cuatro vientos lo que significa pertenecer a esta región, y contagiar de optimismo al mayor número de personas posible.
Una frase, un significado.
Al inicio de la actividad, las fotografías eran individuales, pero después hubo grupos hasta de cinco personas que pasaban a fotografiarse juntas. “La idea es pegar las imágenes impresas en papel bond por toda la ciudad. Están en un formato de 12 por 18 pulgadas, tamaño tabloide, todas son en blanco y negro y se van poniendo aleatoriamente, es decir, no llevan una secuencia o un orden”, explica la fotógrafa.
“Siento que la gente lo ve como una descarga psicológica de lo que está viviendo en su interior, y al escribir su frase en la pizarra, se sienten liberados de la carga que les dejó la violencia y la delincuencia. Es como una forma de tranquilizarlos, ya que participar es el equivalente a haber ido a confesarse o con el psiquiatra y que les diga: ‘Sí, estás bien, estás curado’. Creo que les da una sensación de vaciarse”, comenta el fotógrafo Miguel Espino.
“Nos da la impresión de que las frases son el reflejo de las carencias que se experimentan tanto de manera personal como colectiva”.
¿Cómo participar?
Las ganas de decir algo, de unirse al coro de una mayoría que busca encontrarse entre las buenas intenciones, es la única condición que se necesita para formar parte de esta iniciativa social, que tiene su telón de fondo en la fotografía. Incluso, se han fotografiado a personas que no son de La Laguna, porque están de visita, y en su caso también escriben en la pizarra lo que percibieron de la ciudad. “Eso también es importante, porque nos dice cómo nos ven”, comparte Cristina.
La primera fotografía.
En 2012, varios fotógrafos coincidieron durante esta caminata, mientras cazaban imágenes en una ciudad llena de miedo. Fue entonces cuando se dieron cuenta que tenían la misma inquietud de integrar un grupo para trabajar más allá de las vanidades y los egos, donde no hubiera distinción entre los que tenían mayores o menores conocimientos en el área, intentando que todos apuntaran sus lentes hacia la búsqueda de la identidad.
Así fue como del árido suelo semidesértico, nació el colectivo f/Laguna. “Como grupo nos interesa tener seguridad para salir tranquilos a tomar fotografías y continuar nuestra labor, ya que después de la ola de violencia dejamos de trabajar. En lo personal, yo me salía a la calle y fotografiaba, pero ya no tengo esa confianza, ahora salgo con mis compañeros y juntos vencemos el miedo”, cuenta Miguel Espino.
Lo primero, fue darse cuenta de cómo habían surgido otros grupos de participación ciudadana que buscaban rescatar el Centro Histórico. “Dijimos: ‘¿Por qué no hacemos algo para aportar nuestro granito a la sociedad?’. Así fue como propusimos aterrizar una idea en beneficio de La Laguna, desde nuestro oficio con la imagen”.
Los integrantes hicieron una lluvia de ideas donde plasmaron lo que significaba ser laguneros y así fue como surgió la misión del proyecto. Después, se puntualizó que las percepciones de los participantes se expresarían a través de una frase o un dibujo, que serían puestos en una pequeña pizarra.
Mientras unos se encargaban de armar la cabina, otros hacían las pizarras, los volantes o se ocupaban de conseguir lugares. “Para no aventarnos directamente a la calle, empezamos a buscar a otras agrupaciones que usamos como referentes, con la finalidad de darnos a conocer y que nos empezaran a tener confianza, luego vimos que no necesitábamos estar con otro grupo, y que podíamos lanzarnos por nuestra propia cuenta”, explica Miguel.
Los integrantes del proyecto “Súmate Laguna”, son: Amaya Martínez, Cristina Carrillo, Humberto Rodríguez, Santiago Grijalva, José Manuel Álvarez, Raúl Madrid, Manú Corteese, José Luis Arroyo, Paola Grijalva, Ángel Pérez, Rafael Sánchez, Rubén Garza, Tomás Regueiro, Gerardo Silveyra, Mafer Wong, Vicente Camarillo, Fernando López, Héctor Luévanos, Alejandro Salazar y Miguel Espino.
Crónica de una sesión.
Primero, se decide la ubicación y se empiezan a enviar invitaciones a través de las
redes sociales. Luego, se llega al lugar y se instala una cabina de fotografía portátil que los miembros del colectivo bautizaron con el nombre “Los huesos de blanca”, ya que se trata de una especie de telón cuya estructura está hecha con tubos de PVC.
Después de armar la cabina, se cuelga una tela blanca que pende como fondo de las imágenes y se define quiénes tomarán las fotografías, quiénes llevarán las pizarras,los encargados de sostener y asegurar la cabina en caso de vientos fuertes, así como los operadores de luces. “Llevamos gises, un trapito para limpiar las pizarras, volantes y comenzamos a invitar a la gente a que se anime a participar”. Los miembros de f/Laguna comentan que al principio las personas se les quedaban viendo, pensando que se pondrían a vender algo. Normalmente, los encargados del staff son los que toman la iniciativa de acercarse a la gente.
El grupo comenta que hay personas que no pertenecen al colectivo pero que también están en disposición de ir con sus equipos para ayudar a tomar fotografías. Una vez que los del staff se han acercado a la gente, les proporcionan un volante donde hay información acerca del proyecto, de esta forma los interesados comienzan a hacer fila. “Llega un punto en que ya no es necesario estar anunciando con volantes, sino que llega la gente y se forma para participar”.
Para Cristina Carrillo, miembro de f/Laguna, es complicado trabajar en la calle, por eso, ellos partieron de la idea de llevar a cabo una actividad que motivara a las personas a salir a las calles, una invitación que surgió como una necesidad por volver a tomar la ciudad. “Es como darnos ánimo por el hecho de estar viviendo la misma situación y encontrarnos con que otros están sintiendo lo mismo que nosotros”.
Las primeras veces, los huesos de blanca aún no estaban bien afianzados y se caían con facilidad, pero conforme el tiempo ha pasado, el trabajo se ha ido organizando de mejor manera. Al principio, la cabina era cerrada como una casilla para que nadie pudiera ver al que estaba participando, pero después se dieron cuenta que era mejor que se montara como una estructura abierta, para que la gente que fuera pasando pensara que si esa persona lo hizo, ella también podía participar, entonces abrieron la cabina, que terminó convirtiéndose en una especie de telón, con una tela blanca de fondo.
El grupo no trabaja con una sola cámara, todos llevan la suya y durante la sesión varios miembros del colectivo realizan las fotografías. “Depende de la gente y del lugar donde nos pongamos, por sesión podemos hacer entre 70 y 200 fotografías, dependiendo de la afluencia de la gente, incluso hay quienes llevan a sus mascotas para salir en la imagen”, cuenta Cristina.
Las reacciones.
Las personas que se acercan a f/Laguna durante las sesiones, preguntan de qué se trata, por qué lo están haciendo o dónde pueden adquirir sus imágenes. Quienes aceptan participar, saben que su foto se exhibirá en algún muro de la ciudad. “Es un intercambio muy pequeño de ideas, pero luego la gente te dice «Ya vi unas fotos en la calle y yo también quiero estar»”.
La intención es intervenir la calle, para generar una reacción positiva entre los transeúntes. Como toda iniciativa de la sociedad civil, una de las principales barreras que ha tenido que sortear el grupo, ha sido la de solventar los gastos que significan imprimir y pegar las imágenes, ya que hasta el momento todo el trabajo ha sido patrocinado por los mismos fotógrafos.
Respecto de las identidades de los participantes, el colectivo no registra los nombres de las personas, pues es un trabajo anónimo. “No tenemos sus datos personales, porque la fotografía es un lenguaje universal y no hemos tenido necesidad de pedirles sus datos”, dicen. De las más de mil quinientas imágenes, alrededor de cien ya están exhibidas.
A largo plazo, los integrantes del colectivo han pensado en vender las fotografías a un costo simbólico para que puedan seguirse imprimiendo. La intención es que una vez capturada la imagen, antes de que pase un mes ya pueda verse pegada en algún muro de la calle, para que no pierda vigencia entre el público.
“El último paso es que la veas y que otros te vean, que nos demos cuenta del eco que tienen las inquietudes de los ciudadanos, además de contagiar a otras personas cuando ven alguna fotografía del proyecto”.
Una reacción común de los ciudadanos que se encuentran con este ejército de fotógrafos, ha sido la sorpresa. “Pensamos que estamos sufriendo solos las consecuencias de la violencia, pero luego nos damos cuenta de que hay otras personas que también siente lo mismo y eso causa sorpresa, se reconocen desde una necesidad, un miedo o la nostalgia que todos sentimos, así como desde el anhelo de volver a las
calles con seguridad y andar como sin nada”, dice Cristina.
Entre los participantes se puede ver curiosidad, pero también una especie de satisfacción. Después de haber tomado la fotografía, la gente se va con la alegría de haber aportado algo, de haber puesto su granito de arena. “Una de las cosas que veo es que van y se buscan en los muros, como una forma de decir, ‘Yo también participé, ¿dónde está mi foto?’. Y veo que se ponen a reflexionar sobre lo que están viviendo”
Súmate México
Otro de los propósitos es invitar a los laguneros que están fuera a participar de manera individual enviando sus fotografías. “La intención es que este proyecto no se quede en algunos puntos de la ciudad sino que abarque todas las comunidades, queremos desplazarnos también a ejidos por muy lejanos que se encuentren. La idea es documentar este momento de coyuntura que estamos viviendo en La Laguna”.
Para “Súmate Laguna” sería importante que los laguneros que no habitan en la región participaran; además, que este movimiento pueda reproducirse en otros estados, incluso que se fomente en todo el país. “Es momento de sumarnos y de multiplicar esfuerzos como mexicanos y como laguneros. Se trata de fomentar valores en los jóvenes, así como todo lo que nos permita salir adelante en lo que estamos viviendo. La intención es que a través de la fotografía podamos crear conciencia para cambiar nuestra percepción de la realidad”.
| Staff: Amaya, Cristina, Manú, Humber con Miguel Espino |
Lo que empezó como una lluvia de ideas de un grupo de amigos, se transformó en una iniciativa, que más allá de los protagonismos, hoy cuenta con un acervo de laguneros que desde una de las regiones de México donde la violencia ha causado más dolor, miles de ciudadanos buscan reconstruir el imaginario de una sociedad, con palabras que parecían haber desaparecido del lenguaje regional: amor, paz, orgullo, solidaridad, esperanza...
El Siglo Nuevo - #189 - El Siglo de Torreón